¿Y si te encuentro qué?
de que me sirve saber que existes,
acaso voy a ser amado,
o acaso tu existencia me dará luz,
si tan solo fueses la mitad de lo que predican,
entonces podría abrazar tu aroma a libertad,
pero como todo sistema corrupto,
brincas al momento de ser real.
si tan solo te encontrara,
como quien no quiere conocerte,
así como un domingo en la mañana,
cuando pasaba por la esquina,
de una calle cualquiera,
en algún día de febrero,
en el que naciste sin saber que me verías,
y que seríamos eternos en minutos.
Y, si, te encontré de casualidad
así como quien conversa
y quiere algo efímero,
un beso y hasta luego,
una dosis de sensual morfina,
hasta que los ojos se cerraron
te besé,
me besaste,
nada paso,
paso el minuto,
y te bese
me besaste,
y todo paro.
juro por Dios que no quería,
que me resistí porque no entendía
que el amor puede ser
desde entonces..
solo desde entonces viviría,
en la infinidad del deseo,
en las nubes de un beso,
como una montaña toca el cielo,
así nos vi,
tan solo los dos, a la vista de todos,
tratando de ser amados,
pero sin tocarnos de cerca,
solo a lo lejos,
así te vi.
Tal vez, y el amor no es realidad,
y es, tan solo ilusión óptica,
un juego de profundidad,
porque como la montaña
siempre extiende el pico,
en búsqueda de un beso,
y como el cielo se achola,
apaga las luces y extiende la luna
para regresar el beso,
y yo al fin te encuentro,
y sin querer conocerte,
sabia que existías,
porque diste luz a mi vida,
y no fuiste la mitad de lo que predican,
fuiste todo lo que se dice de ti,
entonces no abrace mi libertad,
porque tu me liberaste,
y me dijiste te amo,
cuando prendiste la luz
haciendo el amor en el día.
(Álvarez)
de que me sirve saber que existes,
acaso voy a ser amado,
o acaso tu existencia me dará luz,
si tan solo fueses la mitad de lo que predican,
entonces podría abrazar tu aroma a libertad,
pero como todo sistema corrupto,
brincas al momento de ser real.
si tan solo te encontrara,
como quien no quiere conocerte,
así como un domingo en la mañana,
cuando pasaba por la esquina,
de una calle cualquiera,
en algún día de febrero,
en el que naciste sin saber que me verías,
y que seríamos eternos en minutos.
Y, si, te encontré de casualidad
así como quien conversa
y quiere algo efímero,
un beso y hasta luego,
una dosis de sensual morfina,
hasta que los ojos se cerraron
te besé,
me besaste,
nada paso,
paso el minuto,
y te bese
me besaste,
y todo paro.
juro por Dios que no quería,
que me resistí porque no entendía
que el amor puede ser
desde entonces..
solo desde entonces viviría,
en la infinidad del deseo,
en las nubes de un beso,
como una montaña toca el cielo,
así nos vi,
tan solo los dos, a la vista de todos,
tratando de ser amados,
pero sin tocarnos de cerca,
solo a lo lejos,
así te vi.
Tal vez, y el amor no es realidad,
y es, tan solo ilusión óptica,
un juego de profundidad,
porque como la montaña
siempre extiende el pico,
en búsqueda de un beso,
y como el cielo se achola,
apaga las luces y extiende la luna
para regresar el beso,
y yo al fin te encuentro,
y sin querer conocerte,
sabia que existías,
porque diste luz a mi vida,
y no fuiste la mitad de lo que predican,
fuiste todo lo que se dice de ti,
entonces no abrace mi libertad,
porque tu me liberaste,
y me dijiste te amo,
cuando prendiste la luz
haciendo el amor en el día.
(Álvarez)